Para 4 a 6 personas

2 puerros grandes
2 cucharadas de aceite
2 guindillas frescas sin semillas y cortadas en láminas
½ cucharadita de cúrcuma
½ cucharadita de guindilla en polvo
½ cucharadita de sal, o al gusto

Lave bien los puerros, córtelos a lo largo y asegúrese de que no quede tierra ni polvo entre las hojas. Corte las hojas amarillentas o que no parezcan frescas; en esta receta se utilizan las hojas verdes y los trozos blancos. Con un cuchillo afilado, corte los puerros en rodajas muy finas.

Caliente aceite en una sartén grande. Añada los puerros y remueva a fuego medio durante 5 minutos, luego añada el resto de los ingredientes y mezcle. Tape la sartén, reduzca el fuego y cueza durante 25 minutos o hasta que los puerros estén muy tiernos y su volumen se haya reducido. Remueva de vez en cuando. Destape y cueza hasta que se haya evaporado todo el líquido. Sirva los puerros como acompañamiento de un plato de arroz o de curry.